El Reino de las
Sonrisas
Bangkok, Kanchanaburi, Ayutthaya, Chiang Rai, Chiang Mai, Mae Hong Son y Krabi. Tres semanas para recorrer el país entero: templos, montaña, selva e islas.
Ver el itinerario →Historia, montaña, selva e islas en un solo viaje
Pensado para familias, parejas y grupos de amigos con ganas de aventura: templos y canales en Bangkok, el río Kwai y las ruinas de Ayutthaya, los templos de Chiang Rai, trekking y homestays en las montañas karen, elefantes en la selva, las carreteras entre nieblas de Mae Hong Son y, para terminar, las islas del mar de Andamán.
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Tu itinerario
Llegada a Bangkok
El viaje empieza en el momento en que sales por la puerta de llegadas: te estamos esperando y te llevamos directamente al hotel, donde la habitación está lista a partir de las 14:00.
A partir de ahí, el día es tuyo. Si el jet lag lo permite, un primer paseo por el barrio, un bol de fideos en un puesto callejero y acostarse pronto es la mejor forma de aterrizar.
Bangkok por el río y por sus templos
Nos saltamos el tráfico y nos vamos al agua: los barcos públicos del río nos llevan hasta el mercado de las flores de Pak Khlong Talat, donde las guirnaldas de jazmín se enhebran a mano desde el amanecer.
Después, el plato fuerte: el Gran Palacio, una ciudad amurallada de tejados dorados levantada en 1782, con el Buda Esmeralda en su corazón. A pocos minutos a pie, Wat Pho y su Buda reclinado de 46 metros, y un ferry de dos minutos para cruzar al Wat Arun, que se ve mejor con la luz de la tarde sobre su aguja de porcelana.
Terminamos en un long-tail boat privado, saliendo del Chao Phraya hacia los canales antiguos, donde las casas de madera siguen con los pies en el agua.
Dos mercados en una mañana
Al oeste de la ciudad, el mercado ferroviario de Mae Klong hace su número cuatro veces al día: los toldos y las cestas se recogen en segundos, el tren pasa a centímetros de los tomates y todo vuelve a abrirse como si nada hubiera pasado.
En Damnoen Saduak cambiamos el asfalto por una barca y nos dejamos llevar por los canales estrechos del mercado flotante, regateando fruta, sombreros y máscaras tailandesas a remeras que llevan toda la vida haciéndolo. Después nos adentramos en los manglares para ver cómo viven las familias de pescadores y paramos en una granja de marisco.
De vuelta a Bangkok a última hora de la tarde, con la noche libre antes de madrugar mañana.
Hacia el oeste, al río Kwai
Salimos temprano de Bangkok rumbo a Kanchanaburi, 128 km al oeste, donde la selva se cierra y el río toma el mando.
Empezamos en el Thailand–Burma Railway Centre, que cuenta la historia del Ferrocarril de la Muerte sin adornos, y seguimos hasta el cementerio de guerra, donde reposan unos 6.000 prisioneros aliados, y hasta el mismísimo puente sobre el río Kwai.
Desde la estación del puente subimos al histórico tren del Ferrocarril de la Muerte y recorremos el tramo más espectacular de la línea, cruzando el viaducto de madera original construido por los prisioneros de guerra: la vía se agarra al acantilado con el río justo debajo.
Por la tarde, Hellfire Pass y su sendero conmemorativo por la trinchera original, excavada a mano en la roca viva. Después, un long-tail boat desde el embarcadero de Phu Takien nos lleva a los bungalows flotantes, amarrados a la orilla y con solo agua debajo.
Cena sobre el río y, más tarde, una actuación de danza mon de 45 minutos a cargo del poblado vecino.
El poblado mon
Te despiertas sobre el agua. Después del desayuno visitamos el poblado mon vecino, hogar de la misma comunidad desde hace generaciones: la Roca Dorada, la cueva con la imagen de Buda y la escuela del pueblo, donde normalmente son los niños quienes te enseñan todo.
Un sendero fácil por la selva lleva hasta un mirador sobre el río Kwai, con todo el valle abriéndose a tus pies.
La tarde es libre en los bungalows. Puedes bañarte directamente desde la terraza, darte un masaje tailandés sobre el agua o simplemente ver pasar el río hasta que la luz cae detrás de las montañas. Segunda noche sobre el río.
Cascada de Erawan y camino a Ayutthaya
Dejamos los bungalows y subimos hacia el norte, al Parque Nacional de Erawan, que debe su nombre al elefante de tres cabezas de la mitología hindú: dicen que las rocas del último nivel se le parecen.
La cascada asciende por la selva en siete niveles, cada uno con su propia poza. Hay tiempo para subir hasta donde te apetezca y para bañarte en el agua turquesa, donde los peces pequeños se acercan sin miedo. Los niveles altos son más exigentes y mucho más tranquilos.
Por la tarde cruzamos el centro de Tailandia hasta Ayutthaya, la antigua capital de Siam, y hacemos el check-in. Si queda luz, merece la pena acercarse a las ruinas al atardecer.
Ayutthaya
Empezamos en el Palacio Real de Bang Pa-In, la residencia de verano de los reyes construida en el siglo XVII y restaurada en el XIX, donde los pabellones tailandeses conviven con una mansión neoclásica y un salón del trono chino en los mismos jardines.
Después subimos a una barca tradicional y recorremos el último tramo hasta Ayutthaya por el agua, tal y como siempre se llegó a la ciudad: casas sobre pilotes, gabarras cargadas de arroz camino de Bangkok y agujas de templo asomando entre los árboles.
Por la tarde, los templos: Wat Mahathat y su cabeza de Buda atrapada entre las raíces de un baniano, Wat Phra Sri Sanphet con las tres chedis del antiguo palacio real y Wat Yai Chai Mongkhon con su Buda reclinado. Recorres el conjunto a tu ritmo con una audioguía en español.
Pasamos la noche en Ayutthaya. Si queda luz después de los templos, merece la pena un último paseo corto entre las ruinas al atardecer.
Chiang Rai
Después del desayuno bajamos de Ayutthaya al aeropuerto de Bangkok, poco más de una hora, y tomamos el vuelo a Chiang Rai: de las llanuras de la antigua capital a las montañas del extremo norte en una sola mañana.
A la llegada nos trasladamos al hotel, con tiempo para instalarse y disfrutar de sus instalaciones, incluida la piscina.
A partir de las 17:00 podemos acercarnos al mercado nocturno, donde pasear a tu ritmo entre puestos de comida, ropa, artesanía y música en directo, empapándote del ambiente local.
Chiang Rai y Chiang Mai
Visitamos el extraordinario Wat Rong Khun, el “Templo Blanco”, una creación contemporánea de uno de los artistas más reconocidos de Tailandia, Chalermchai Kositpipat. Aunque parece un complejo religioso, su propósito real es artístico: sus nueve edificios albergan obras únicas, desde budas en meditación hasta iconos de la cultura pop, además de murales que ilustran las enseñanzas del budismo Theravada.
Seguimos hasta el Wat Rong Suea Ten, conocido como el “Templo Azul”, donde admiramos budas en meditación, figuras mitológicas como demonios y nagas, y pinturas que recogen momentos clave de la vida de Buda Gautama.
Después ponemos rumbo a Chiang Mai para visitar el magnífico Wat Phra That Doi Suthep, a 1.200 m sobre el valle, con parada en el camino en el tranquilo Wat Pha Lat.
Caminando hacia Mae Wang
Esta mañana la carretera sube a las colinas sobre Chiang Mai, hasta Mae Wang, y desde ahí seguimos a pie por territorio karen.
El sendero acompaña a un arroyo de montaña antes de abrirse sobre las terrazas de arroz verdes de la zona. Comemos junto a una cascada, con tiempo para bañarse. Por la tarde seguimos caminando por la loma, atravesamos un poblado karen y bajamos hasta los campos donde nos quedamos a dormir.
Esta noche somos invitados de una familia karen: cena hecha en casa, conversación y el sonido del valle cuando cae la noche.
Un día con los elefantes
Después de desayunar con nuestros anfitriones y dar una vuelta por el pueblo, vamos al campamento de un joven mahout karen que nos presenta a sus elefantes y nos cuenta cómo convive su familia con ellos. Lo primero es preparar su fruta.
Después simplemente caminamos con ellos por el bosque mientras se alimentan, con el guía explicando qué hacen y por qué —sin espectáculos y sin montar—. La mañana termina en el río, viéndolos bañarse.
Por la tarde, un descenso tranquilo de 40 minutos por el río Mae Wang en balsa de bambú. Esta noche dormimos en el propio campamento, con los elefantes a unos metros y el bosque alrededor.
Doi Inthanon y las terrazas de arroz
Dejamos el campamento y ponemos rumbo al Parque Nacional de Doi Inthanon, donde está el pico más alto de Tailandia. Arriba nos esperan las Pagodas Reales Gemelas y miradores que abren sobre toda la cordillera, además de tres de las mejores cascadas del parque en el camino: Mae Klang, Wachirathan y Sirithan.
Si te apetece, podemos añadir un trekking de una hora por el bosque nuboso, todo musgo, helechos y canto de pájaros.
A última hora llegamos a Baan Pa Pong Piang, un pueblo pequeño famoso por sus terrazas de arroz: en temporada verde el valle entero se convierte en un mosaico escalonado. Dormimos en una casa tradicional entre los arrozales.
Vida karen en Mae Chaem
Nos adentramos más en la montaña, hasta un pequeño poblado karen en Mae Chaem, uno de los rincones menos turísticos del país, donde el día se mide por la luz y poco más.
Por la tarde compartimos la vida cotidiana con las familias: un paseo por los huertos y las plantaciones, aprendiendo qué se cultiva aquí y recogiendo verduras para la cena. Después, una clase de cocina karen tradicional, con recetas transmitidas de generación en generación, y cena todos juntos.
Para cerrar el día, los niños de la escuela del pueblo interpretan una danza karen tradicional: música, trajes y muchas risas.
Un hilo blanco y un pueblo en la frontera
Nos despertamos rodeados del silencio de la montaña. Tras un desayuno casero, un guía local nos lleva 20 minutos a pie hasta una cascada escondida en el bosque.
Antes de irnos, los ancianos del pueblo celebran la ceremonia karen del atado de manos, anudando un hilo blanco en tu muñeca como símbolo de protección y buen viaje: una de las tradiciones más emocionantes de esta cultura.
Después subimos al norte, cerca de la frontera con Myanmar, hasta Ban Rak Thai, fundado por colonos chinos de Yunnan: casas de adobe, plantaciones de té y un lago en medio de todo. Por la tarde, paseo por el pueblo, paseo en barca por el lago y té cultivado en las laderas de arriba.
Pai
Después del desayuno seguimos hasta Pai, un pueblo de montaña con un aire lento y creativo. Paramos primero en el Wat Phra That Mae Yen, al final de su larga escalinata, con el valle extendido abajo.
Cruzamos el puente de bambú Kho Ku So sobre los arrozales y disfrutamos de las vistas desde el mirador de Yun Lai. El resto del día es para el pueblo: rincones tranquilos, artistas locales, música en directo.
Al anochecer, el mercado nocturno toma la calle principal: parte de la mejor comida callejera del norte, comida de pie.
Pai Canyon y día libre en Chiang Mai
Empezamos la vuelta hacia el sur con parada en el Pai Canyon para un paseo corto por sus crestas rojas y estrechas: un último vistazo a los paisajes del norte.
Un paseo tranquilo por Pai y un último café antes de bajar la carretera de curvas. Llegamos a Chiang Mai por la tarde.
El resto del día es completamente libre: después de una semana en la carretera, este es el día para no hacer nada. Un masaje, la piscina del hotel, el mercado dominical si coincide, o acostarse pronto antes de volar al sur.
Al sur, al mar de Andamán
Un traslado corto al aeropuerto de Chiang Mai y un vuelo doméstico a Krabi (unas 2 h 05) nos llevan de la montaña al mar en una sola mañana.
A veinte minutos del aeropuerto llegamos a Ao Nang y hacemos el check-in. La tarde es libre: la playa está a dos minutos a pie y los acantilados de piedra caliza se vuelven naranjas al atardecer.
Las Cuatro Islas
Un día entero en el agua alrededor de las cuatro islas más conocidas de Krabi: arena blanca, aguas transparentes y torres de piedra caliza saliendo directamente del mar.
Empezamos en la playa de Phra Nang, en la península de Railay, famosa tanto por su arena como por la cueva de Phra Nang, donde los pescadores siguen dejando ofrendas antes de salir a faenar.
Sigue la isla de Poda, todo agua turquesa y roca de postal, y después la isla del Pollo, bautizada por su silueta inconfundible, donde hacemos snorkel sobre coral lleno de peces tropicales.
Última parada, la isla de Tup: con la marea baja emerge un banco de arena y se puede caminar de una isla a otra en mitad del mar.
Un día libre en Krabi
Un día sin nada reservado, para usarlo como quieras. Algunas ideas que siempre acabamos recomendando:
Bajar el ritmo en Ao Nang. El hotel, las playas cercanas y el paseo marítimo, con sus cafeterías, casas de masaje y mercado nocturno.
La playa al atardecer. Habla con los pescadores que amarran sus barcas: de vez en cuando llevan gente a pescar calamar de forma tradicional.
Playa de Tubkaek. Cena o una copa en el Mama Kitchen & Moon Bar, y kayak al atardecer con las islas Hong en el horizonte.
Emerald Pool y Thapom Klong Song Nam. Una poza natural de color jade en plena selva y un bosque inundado que se recorre en barca entre manglares.
Railay en barco. Acantilados, lagunas escondidas y senderos cortos hasta miradores, a veinte minutos de Ao Nang.
Wat Tham Suea. El Templo de la Cueva del Tigre: unos 1.200 escalones y todo Krabi a tus pies.
Vuelta a Bangkok
Tienes toda la mañana libre en Krabi: un último baño, la piscina, un masaje o un paseo final por el mar. Sin prisa para hacer la maleta.
Por la tarde te recogemos para el vuelo de vuelta a Bangkok y te llevamos al hotel. Una última noche en la capital: Chinatown, una azotea o lo que te quede pendiente en la lista.
Hasta pronto, Tailandia
Según la hora de tu vuelo, quizá aún haya tiempo para un último templo, un mercado o un masaje tailandés antes de salir.
Traslado al aeropuerto para tu vuelo de vuelta —o dínoslo y añadimos unos días más para seguir el viaje.
Detalles del viaje
Incluido
- ✓ Viaje privado
- ✓ Alojamiento y desayuno diario
- ✓ Vuelo doméstico Bangkok — Chiang Rai
- ✓ Vuelos domésticos Chiang Mai — Krabi y Krabi — Bangkok
- ✓ Traslados privados de aeropuerto y hotel
- ✓ Vehículo con conductor
- ✓ Guías locales en las actividades indicadas
- ✓ Actividades mencionadas en el programa
- ✓ Bungalows flotantes en el río Kwai (2 noches)
- ✓ Billete del tren del Ferrocarril de la Muerte y Hellfire Pass
- ✓ Entrada al Parque Nacional de Erawan
- ✓ Palacio de Bang Pa-In, barca por el río y audioguía en Ayutthaya
- ✓ Chiang Rai: Templo Blanco y Templo Azul
- ✓ Parque Nacional de Doi Inthanon: transporte y entrada
- ✓ Experiencia karen en Mae Chaem (cocina, danza y ceremonia)
- ✓ Paseo en barca por el lago de Ban Rak Thai
- ✓ Comidas mencionadas en el programa
- ✓ Seguro local, tasas y asistencia durante el viaje
Extras incluidos
- ✓ Lista de hoteles con enlaces
- ✓ Consejos de transporte público
- ✓ QR de Google Maps
- ✓ Recetas locales
- ✓ Lista de equipaje
- ✓ Playlist de música tailandesa en QR
- ✓ Curiosidades y notas culturales
- ✓ Teléfonos de emergencia
- ✓ Vocabulario de viaje
No incluido
- ✕ Vuelos internacionales
- ✕ Comidas y bebidas no mencionadas
- ✕ Tasa del Parque Nacional en la excursión de las 4 Islas
- ✕ Seguro de viaje internacional
- ✕ Propinas y gastos personales
- ✕ Servicios no mencionados expresamente
- ✕ Early check-in / late check-out
Los destinos del viaje











Esenciales del viaje
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