Ayutthaya
Monasterios de ladrillo rojo, budas decapitados y una isla fluvial que fue una de las mayores ciudades del mundo.
Cuatro siglos como capital de Siam
Ayutthaya fue fundada en 1350 y fue la capital del Reino de Siam durante más de 400 años. Construida sobre una isla formada por tres ríos, se convirtió en uno de los puertos comerciales más importantes de Asia, conectando a comerciantes de China, India, Portugal, Japón y Oriente Medio.
En su apogeo era conocida por sus templos, sus comunidades internacionales y su avanzada planificación urbana. Fue el centro político, económico y cultural de Siam, con una población que se cree que superó el millón de habitantes, lo que la convirtió en una de las ciudades más grandes del mundo de su época.
En 1767 la ciudad fue destruida durante la invasión birmana. Los templos fueron incendiados, las estatuas decapitadas y los edificios reales saqueados. Las ruinas que perduran — prangs desmoronados, enormes imágenes de Buda y monasterios de ladrillo rojo — son un recordatorio de aquel esplendor y de aquella pérdida.
Hoy Ayutthaya es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y uno de los destinos arqueológicos e históricos más importantes de Tailandia, a poco más de una hora al norte de Bangkok.
Qué encontrarás
Conjuntos de templos históricos como Wat Mahathat, Wat Chaiwatthanaram y Wat Phra Si Sanphet.
La cabeza de Buda entre las raíces de un árbol, la imagen más reconocible de la ciudad, en Wat Mahathat.
Grandes parques históricos ideales para pasear o ir en bicicleta, con paisajes junto al río y zonas verdes tranquilas.
Paseos en barca de cola larga por los ríos que rodean la antigua isla.
Mercados locales y comida tradicional, incluidos los famosos fideos en barca de Ayutthaya.
Un ambiente sereno y sin prisas que contrasta con la energía de la Bangkok moderna.
Momentos en Ayutthaya



Una ciudad que sobrevive a sus ruinas
Ayutthaya es un lugar donde la historia cobra vida. Pasear entre sus antiguos templos y sus apacibles paisajes ribereños te conecta con el legado de un reino que marcó el pasado de Tailandia.
Ya explores en bicicleta, en barca o a pie, la ciudad ofrece una experiencia tranquila, reveladora e inolvidable — mejor a primera hora de la mañana, antes del calor y de los autocares.
Un viaje por Ayutthaya es más que una visita: es la oportunidad de adentrarte en siglos de patrimonio y descubrir un capítulo atemporal de la historia de Tailandia.
