Surat Thani es la provincia más extensa del sur de Tailandia y se despliega desde la costa del Golfo hasta las montañas del interior. Su nombre significa «la ciudad de la buena gente», se lo dio el rey Rama VI en 1915, y la capital se asienta en la desembocadura del río Tapi, donde los barcos pesqueros siguen descargando cada mañana a la vista del centro.
La mayoría de los viajeros conoce Surat Thani como la puerta de entrada a las islas. Desde sus muelles salen los ferris que conectan el continente con Koh Samui, Koh Phangan y Koh Tao, tres de las islas más visitadas del Golfo de Tailandia. Lo que pocos saben es que la provincia guarda parte de la historia más rica y de los paisajes más salvajes del sur.
Mucho antes de que llegaran los turistas, esta costa fue el corazón del imperio Srivijaya, un reino marítimo que dominó el comercio del Sudeste Asiático entre los siglos VII y XIII. La localidad de Chaiya, al norte de la capital, conserva los templos y estupas de aquella época y sigue siendo uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del país.
Tierra adentro, el terreno se levanta en karsts calcáreos y selva. El Parque Nacional de Khao Sok protege un bosque más antiguo que el Amazonas, y en su centro está el lago Cheow Lan, un embalse esmeralda salpicado de acantilados que emergen directamente del agua. Los bungalows flotantes del lago son, para muchísimos viajeros, lo mejor de todo su viaje.
Surat Thani es una provincia de contrastes: playas de isla y ríos de selva, estupas milenarias y puertos pesqueros en activo, monasterios de meditación y plantaciones de coco que llegan hasta el horizonte. Recompensa a quien se detiene en lugar de pasar de largo.
Qué vas a encontrarEntre ferris a las islas, lagos entre la selva y templos de hace mil años, Surat Thani ofrece más variedad que cualquier otra provincia del sur.
Las islas del Golfo: Koh Samui, Koh Phangan y Koh Tao pertenecen a la provincia de Surat Thani. Samui ofrece playas, resorts y comodidad; Phangan es tranquila en el norte y famosa en el sur; Koh Tao es uno de los lugares más asequibles del mundo para sacarse el título de buceo. Los ferris salen a diario desde el muelle de Donsak y desde la propia ciudad.
Khao Sok y el lago Cheow Lan: tierra adentro, la selva del Parque Nacional de Khao Sok da cobijo a gibones, cálaos y a la rara flor Rafflesia. El lago Cheow Lan, creado por la presa de Ratchaprapha, está rodeado de picos de piedra caliza y salpicado de sencillas casas flotantes a las que solo se llega en barca de cola larga.
Chaiya y el legado Srivijaya: el Wat Phra Borommathat Chaiya conserva una estupa restaurada de más de mil años, y el pequeño museo nacional que hay al lado expone bronces y esculturas del imperio que dominó estos mares.
El monasterio de Suan Mokkh: fundado en 1932 por el monje Buddhadasa Bhikkhu, este monasterio del bosque cercano a Chaiya es uno de los centros de meditación más respetados de Tailandia. Cada mes organiza retiros de silencio de diez días, abiertos a extranjeros, en un ambiente de absoluta sencillez.
La vida del río y los mercados: el río Tapi marca el día a día de la capital. Los mercados de tarde junto al agua sirven cocina del sur, más picante y con más coco que la del norte, y el mercado nocturno junto al muelle es de los mejores sitios para comer de toda la provincia.



Los mejores meses para visitar Surat Thani van de febrero a abril, cuando el Golfo está en calma y el cielo despejado. Aquí las lluvias llegan más tarde que en el lado Andamán: los meses más húmedos son de octubre a diciembre, un detalle que conviene tener en cuenta si vas a combinar las dos costas en un mismo viaje. Llegar es fácil: hay aeropuerto a las afueras de la capital, tren nocturno desde Bangkok hasta la estación de Phun Phin y ferris saliendo durante todo el día. Casi todo el mundo la usa como trampolín hacia las islas, pero quien se queda un par de días — una noche en el lago, una mañana entre las ruinas de Chaiya — suele acabar diciendo que fue la parte del viaje que menos esperaba disfrutar.
